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hoja
informativa de Galileo
publicación
dedicada a
problemas
metacientíficos
volumen
diez
número cuatrosuplemento
julio-agosto de dosmiltresSOBRE EL INELUDIBLE TEMA DE LA APROPIACIÓN DE LA
CIENCIA
Bertold
BRECHT, Galileo Galilei, Escena XIV En
mis horas libres, que son muchas, he examinado mi caso, y meditado acerca de cómo
me juzgará el mundo de la ciencia, dentro del cual me cuento. Hasta un
comerciante en lana, además de comprar barato y vender caro, tiene que
preocuparse de que el comercio de la lana se desarrolle sin tropiezos. En ese
sentido, el cultivo de la ciencia me parece exigir una especial valentía.
Maneja un saber, adquirido mediante la duda. Aportando el conocimiento de todo a
todos, pretende convertir a los hombres en seres que dudan. Sin embargo, la
mayoría de la población es mantenida por sus príncipes terratenientes y clérigos
en una niebla nacarada de supersticiones y viejas palabras, que esconden las
maquinaciones de estas gentes. La miseria de la mayoría es vieja como las montañas,
y desde el púlpito y la cátedra se la considera tan indestructible como las
montañas. Nuestro nuevo arte de dudas encantó a las multitudes. Me arrancaron
el telescopio de las manos y lo dirigieron hacia sus opresores. Estos hombres
egoístas y brutales, que se aprovecharon ávidamente de los frutos de la
ciencia, sintieron de pronto el ojo frío de la ciencia, clavado en una miseria
milenaria, pero artificial, que obviamente podía ser eliminada, si se los
eliminaba a ellos. Nos cubrieron de amenazas y sobornos, irresistibles para las
almas débiles, ¿Pero es que acaso podíamos negarnos a la masa y seguir siendo
hombres de ciencia? Los movimientos de los cuerpos celestes son ahora fáciles
de calcular, pero los pueblos no pueden calcular los movimientos de sus señores.
La lucha por la mensurabilidad del cielo ya ha sido ganada por la duda; pero la
fe sigue haciendo perder a las madres romanas su lucha por la leche. La ciencia,
Sarti, tiene que ver con las dos luchas. Una humanidad perdida en una niebla
nacarada de supersticiones y viejas palabras, demasiado ignorante para
desarrollar sus propias fuerzas, será incapaz de desarrollar las fuerzas de la
naturaleza que vosotros le rebeláis. ¿Para que trabajáis? Yo considero que el
único fin de la ciencia consiste en aliviar la miseria de la existencia humana.
Si los hombres de ciencia, amedrentados por los déspotas, se conforman con
acumular conocimientos por el conocimiento mismo, la ciencia puede convertirse
en un inválido, y las nuevas máquinas sólo significarán nuevas calamidades.
Tal vez con el tiempo descubráis todo lo que puede descubrirse, pero vuestro
progreso sólo significará un progresivo alejamiento de la humanidad. El abismo
entre vosotros y ella puede llegar a ser tan grande, que a vuestro júbilo por
alguna nueva conquista, puede responder un grito de espanto universal. Yo, como
hombre de ciencia, tuve una oportunidad única. En mi época, llegó la astronomía
a los mercados. En esas condiciones particulares, la firmeza de un hombre
hubiera podido provocar grandes conmociones. Si yo hubiera resistido, los
hombres de ciencia habrían podido desarrollar algo así como el juramento de
Hipócrates de los médicos: ¡el compromiso solemne de aplicar sus
conocimientos sólo en beneficio de la humanidad! En cambio ahora, como están
las cosas, lo más que se puede expresar es una generación de enanos inventores
que pueden ser alquilados para cualquier fin. Además, Sarti, me he convencido
de que jamás estuve en verdadero peligro. Durante algunos años fue tan fuerte
como las autoridades. Y yo entregué mi saber a los poderosos, para que la
utilizaran, para que lo desperdiciaran, para que lo utilizaran mal, según sus
conveniencias. He traicionado mi profesión. Un hombre que hizo lo que yo hice,
no puede ser tolerado en las filas de los científicos. NOTICIAS
- XIV Jornadas de
Epistemología e Historia de la Ciencia - VI Congreso de Historia de las Ciencias y la
Tecnología, Sociedad Latinoamericana...(SLHCT), 17 al 20 de marzo de 2004
LIBROS RECIBIDOS
Kitcher,
Philip. The lives to come; the genetic revolution and human possibilities.
Simon & Schuster, New Tork, 1997. Lesniewski,
Stanislaw. Sur les fondements de la mathématique. Hermes, Paris, 1989
/ediciones polacas entre1927 y 1931/. Lowe, E. J. A survey of metaphysics. Oxford University, Oxford,
2002. Margolis, Joseph. Reinventing pragmatism; American philosophy at the end
of the twentieth century. Cornell University, Ithaca, 2003. Miéville, Denis & Vernant, Denis (eds.) Stanislaw Lesniewski
aujourd’hui. Recherches sur la philosophie et le langage, Grenoble, 1995. Quaderni.
Kazimierz Ajdukiewicz: lengua e linguaggi. Centro Studi per la Filosofia,
Mitteleuropea,
Trento, 1991. Revista
Uniandrade.
Centro Universitario Campos de Andrade, 2002.
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