PRESENTACION DE GALILEO, NUMERO 1
PRIMERA EPOCA
La ciencia, al integrar el núcleo de la cultura de nuestro tiempo,
plantea problemas cuyo tratamiento no puede tener lugar en el
curso del quehacer científico mismo y en la actitud propia a cada una
de sus disciplinas. Se trata de un haz de cuestiones que constituye la
temática de los estudios metacientíficos o metateóricos que son,
por tanto, los que, desde fuera de la teoría y del hacer científicos,
toman a estos como objeto concreto de investigación.
Tanto las ciencias lógico-matemáticas como las fácticas —sean éstas
de la naturaleza o de la cultura—, sugieren problemas de muy variada
índole cuyo adecuado enfoque y cuya solución las esclarece, ya sea
en sus fundamentos, en su estructura, en su metodología, o en sus
consecuencias, ya sea en sus relaciones con la sociedad
—especialmente en los aspectos socio-políticos, históricos,
tecnológicos o económicos. Así han surgido, y siguen surgiendo,
disciplinas metacientíficas —como la historia del pensamiento
científico, la sociología del conocimiento, la psicología del
descubrimiento, la economía de la investigación, la filosofía de la
ciencia en sus variadas dimensiones— o, en otros casos, un conjunto
de temáticas particulares que aunque no figuran disciplinas en
sentido estricto son sin embargo otros tantos centros del interés
que despierta el conocimiento científico en nuestros días.
La filosofía de la ciencia es pues uno de esos estudios
metacientíficos cuyos resultados, aparte del interés y del alcance
que por sí mismos poseen para iluminar las circunstancias y los
modos de la investigación científica, contribuyen además a dar un
contorno adecuado al planteo de algunos de los problemas
filosóficos más importantes.
En esta clase de estudios colaboran constantemente tanto los
científicos como los filósofos —y muy especialmente los
investigadores de los temas de filosofía de las ciencias, que en
muchos casos son los propios científicos. Como las ciencias
particulares mismas, estas investigaciones configuran una tarea que
sólo tienen sentido a través de una amplia actividad de docencia y
de difusión, y que constituye, sin duda alguna, un quehacer
colectivo.
La Sección de Filosofía de la Ciencia del Instituto de Filosofía
quiere contribuir, por medio de esta publicación, a la dilucidación de
una gama muy amplia de cuestiones de interés general, tanto para el
científico en sentido estricto como para el universitario, la cual está
por otra parte estrechamente vinculada a la temática propia de la
Sección. Quiere a la vez hacer posible por este medio la existencia de
una de las condiciones básicas de estudios interdisciplinarios que,
aparte de su valor intrínseco, participen en la tarea siempre presente
de integrar a la Universidad y a los universitarios. Creemos que una
publicación así encarada tiene más sentido en nuestro medio que
otra que se dedicase solamente a problemas técnicos excesivamente
restringidos de filosofía de las ciencias. Por su intermedio se darán a
conocer tanto colaboraciones nacionales como extranjeras en
números que se centrarán sucesivamente en temas de indudable
vigencia.
Como homenaje a Galileo en el cuarto centenario de su
nacimiento esta publicación, dedicada pues a los problemas
metacientíficos, lleva su nombre.
Número 1, Mayo de 1964
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