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hoja
informativa de galileo volumen
catorce
DE CIERTAS MODAS: NUEVOS NOMBRES PARA COSAS NO TAN NUEVAS (I) Cada vez más junto a los conceptos de ciencia y tecnología aparece la palabra innovación. Agencias estatales la incluyen en sus títulos. La ansiedad por la producción, por la exportación de productos, y mucho menos de lo necesario por empleo auténtico, llevan a que políticos y empresarios reunidos en desayunos publicitados, marketineros, clamen por la innovación en el nivel discursivo. Aunque sea menos difundido, son muy pocos los empresarios que superan ese nivel discursivo para ponerse con fondos dinerarios como si la Universidad pudiera producirles, con los gastos que conlleva, innovación gratuitamente. Y no es función de ésta producir innovación terminada y productora de pingües beneficios financieros sin límites. Aún hay universitarios que están en la misma tesitura, expresando complejos de inferioridad indebidos porque la Universidad no puede producir innovación de tal modo. A innovar es el grito de batalla de demasiadas voces.
Es claro que la vieja división entre ciencia pura y ciencia aplicada y tecnología resulta obsoleta. Pero muchas divisiones aparentemente novedosas carecen de sustento y no llegan siquiera a ser obsoletas. Donald E. Stokes, en su libro Pasteur’s quadrant; basic science and technological innovation, citado al pie, ha tenido enorme difusión. En un cuadrado de cuatro casillas, nombrado como de Pasteur, Stokes sitúa lo fundamental de la tarea de investigación en la básica inspirada por su utilización (use-inspired basic research), como la pasteuriana, frente a la puramente aplicada como la de Edison. Por ahí no caminamos mal. Pero, contrastando con el éxito de su libro, debemos decir que no descubre América. Ya en 1973, es decir hace unos treinta y cinco años, Cuba guiaba su investigación por el concepto de básica aplicada, mucho antes de Stokes. Y hace ya unos cuantos años habíamos interpretado la mayoría de las matemáticas contemporáneas de ese mismo modo. ¿Dónde quedaría la innovación en tal cuadro? Es lo que habría que determinar para intentar entender todos los ambiguos discursos acerca del tema. Lo que se ha dicho supone delinear una definición de innovación que no necesite ser novedosa a gusto de los discurseadores o de los bautizadotes de instituciones con agua bendita, definición que sea lo suficientemente precisa para poderse entender fuera del cualquiercosario. Pero esta tarea es, por ahora, para otro no muy lejano día. MHO PUBLICACIONES RECIBIDAS Brown, Andrew. J. D. Bernal: the sage of science. Oxford University, Oxford, 2005. Fuller, Steve. New frontiers in science and technology. july 2007. Grattan-Guinness, Ivor & Bornet, Gerard (eds.) Selected manuscripts in logic and its philosophy. Birkhäuser, Basel, 1997. Koskinen, Heikki J. et al (eds.). Science – a challenge to `philosophers. Peter Lang. Frankfurt am Main, 2006. Markarian, Vania (ed.) Un pensamiento libre; cartas de José Luis Masser a. .Universidad de la República, Montevideo, 2005. Markarian, Vania (ed.). Don Julio; Documentos del Archivo Ricaldoni. Universidad de la República (Archivo General). Montevideo, 2007. Revista Brasileira de História da Matemática, v. 7, n. 13. Stokes, Donald E. Pasteur’s quadrant; basic science and technological innovation. Brookings Institution, 1997. Stokes, Donald E. O quadrante de Pasteur; a ciêncua básica e a innovaçao tecnológica. Unicamp, Campinas, 2005. Vilkko, Risto. A hundred years of logical investigations, Mentis, Paderborn, 2002. |
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